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Cola del Subte Linea B, estación Medrano.
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Cola del Subte Linea B, estación Medrano.
La gente hace colas largas, tarda más de 20 minutos en sacar su ticket. Los trenes pasan y se pierden. No hay alguna regla contra esto? Porque no hay más ventanillas abiertas en horas pico? Cuando se espera más de 5 minutos deberíamos poder pasar todos gratis pero nadie se queja. Sumisos como estámos no vamos a lograr nunca nada. Yo subo datos para que se vea y se corrobore.
La empresa es Metrovías y el servicio es ultra deficiente, se necesitan más ventanillas expendoras abiertas!
Este video forma parte del proyecto Entorpía
http//:entorpia.wordpress.com
Empresa Metrovías
Subte línea B
por Pablo Gandolfo*
Crecieron con la dictadura, se expandieron sigilosamente con Alfonsín y saquearon durante el menemismo. Son las concesionarias que aprovecharon las privatizaciones para recaudar cifras siderales de dinero sin gastar un solo centavo. En este caso, Metrovías es la punta de un ovillo que continúa rodando
Estación 9 de Julio. Hora pico. Los andenes rebalsan. Aquellos que ocupan las primeras posiciones, especulan con ubicarse en el lugar exacto que se abrirá la puerta. Se cruzan miradas desconfiadas. El subte entra en la estación. Se producen reacomodamientos y reducidos movimientos laterales. Las miradas se fijan por la ventana en los pocos asientos vacíos que aun perduran. Cada uno calcula su jugada para llegara a ocuparlo. Finalmente abre sus puertas. Los afortunados a los que les tocó en suerte quedar frente a una, se abalanzan al interior del vagón. Esquivan a los que intentan bajar. En la multitud son pocos los gladiadores anónimos que logran el objetivo y viajan sentados. Los últimos entran a presión. Antes que se cierre la puerta, intentan calcular de reojo si su mochila quedará adentro o será atrapada.
La recreación social de la ley de la selva y la selección natural del más apto para la consecución de un asiento, no es un producto del destino. Es producto de la maximización de las ganancias que rige a las empresas. En este caso, la responsabilidad corre por cuenta de Metrovías que, deliberadamente, disminuye la frecuencia de los trenes.
El decreto de Emergencia Ferroviaria
Durante la crisis de 2002, en el marco de las renegociaciones post-devaluación con las concesionarias de servicios privatizados, el senador devenido presidente, Eduardo Duhalde, emitió el decreto 2075 de Emergencia Ferroviaria.
El gobierno tenía un objetivo prioritario: evitar el aumento de tarifas en los servicios públicos, ya que de producirse se sumaría un motivo para justificar el descontento popular y la crisis institucional. Si bien lo evitó, el gobierno no se destacó por su firmeza frente a las grandes empresas. Por hacerlo, recibieron cuantiosas recompensas. Esa es la función del decreto de Emergencia Ferroviaria. Se trata de la recompensa recibida por Metrovías, TBA y otras operadoras, por no elevar las tarifas a los usuarios.
Cuatro años después, la coyuntura económica es otra pero las empresas continúan beneficiándose de la medida. El decreto permite reducir al mínimo el mantenimiento y un 20 por ciento la frecuencia del servicio.
El mal servicio, las demoras y las formaciones superpobladas no son por falta de capacidad operativa. Es una elección tomada por Metrovias para abaratar costos. Roberto Pianelli, delegado de los trabajadores de subterráneo, lo explica así: "A Metrovías no le interesa mejorar la calidad del transporte o la frecuencia. Si ponés 20 trenes más los llenás, pero no les interesa porque el negocio de ellos no está en la cantidad de pasajeros sino en la cantidad de subsidios. Cuanto menos viajes mejor, porque gastan menos energía y menos salarios."
Seguridad
Metrovías es una empresa que no tiene más gasto que el pago de salarios y energía y que no invierte un peso (literalmente) para mejorar el servicio. Su única función es recaudar.
El Estado le paga a la empresa para ampliar su propio negocio. Cuando se llama a licitación para extender las líneas, generalmente gana Roggio Construcciones, perteneciente al mismo grupo empresarial dueño de Metrovías.
Sin embargo, lo más llamativo en los análisis de los popes del neoliberalismo en el país respecto al estado parasitario, no es lo que dicen sino lo que ocultan. Si existe algo que merezca ese nombre, por magnitud y desarrollo, por el volumen de los recursos que absorbe, y por su responsabilidad en el atraso y la miseria, es el comportamiento de grupos empresariales concentrados que se desarrollan desde hace décadas al amparo del Estado y succionando recursos públicos.
Se trata de empresas que cumplen el papel de parásitos del Estado Nacional. Metrovías es sólo un ejemplo.
Pablo Gandolfo
Periodista.
Author: entorpologia
Keywords: subte transporte publico colas boca expendio
Added: July 20, 2008
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